Orlando Alacaraz fue de gran ayuda mientras esperabamos la carga que nos llevara por primera vez por las carreteras del país. Muy amable, se dispuso a presentarnos a cuanto conductor o personaje se apareciera por la zona de espera de Papelsa. Nos dijo de todo, nos daba datos especiales de cada personaje. Pero, faltaba él. De casi diez minutos grabados, se pudieron rescatar menos de tres. Las imprecisiones en su hablar no daban para presentar más.
De él se puede decir que le dicen “Yoyo” porque cada vez que baja se queda dormido… hasta ahí bien, cualquiera se puede imaginar que se duerme en su ejercicio de conducción. Pero no, esa acotación tiene que ver con su comportamiento sexual. ¿Que cómo supieron ese dato los que lo apodaron? ni idea. Lo cierto es que lleva con orgullo ese sobrenombre.
Dedicado al transporte urbano (de Barbosa al área metropolita de Medellín y viceversa), Orlando cuenta trabaja para su familia (la actual). Disfruta de las cosas simples. Va a cine, alquila películas, piratea discos, almuerza los domingos con la “señora” y sale a “tomarse los traguitos” con los amigos cada vez que puede.
57 años a cuestas, casado con 4 hijos en 3 mujeres. Orgullo de sus padres, porque desde pequeño se destacaba en el estudio. Sus otros 6 hermanos no quisieron entrar al colegio. No terminó el bachillerato. 38 años montado en un camión.